miércoles, 13 de junio de 2007

Varietés artísticas y culturales VIII: beatlemanía y reciclaje



Fui uno más (entre millones y millones) de los que integraron la legión de aquello que, en su momento, se vino a llamar beatlemanía. Y digo “fui”, y no “soy”, porque, al igual que con el resto de las posibles mitomanías que haya podido arrastrar a lo largo de mi vida, con ésta también ajusté cuentas en su momento, situando las cosas en su punto preciso, de manera que, a día de hoy, puedo confesar, sin miedo a errar mucho en el juicio de apreciación, que los Beatles (tanto en su conjunto, como cada uno de sus integrantes por separado) me siguen gustando mucho, me siguen pareciendo uno de los más grandes (si no el más grande....) grupos musicales de todos los tiempos en el terreno de la música pop, pero de ahí a venerarlos, un cierto trecho (y bastante largo, creo...).

De ese cierto desapego deriva la circunstancia (creo que afortunada) de que no me haya llegado a seducir la avalancha de material fonográfico que, grabado en su día por estos chicos de Liverpool, ha venido siendo editado en los últimos años en los más variados soportes multimedia (fenómeno, por cierto, que no se ha circunscrito a ellos, sino que se ha convertido en algo que, propiciado por la existencia de medios tecnológicos adecuados al efecto, se ha hecho bastante común a todos los grandes “dinosaurios” del pop y rock anglosajón, hasta un punto tal en que llega a haber algunos de ellos que, a estas alturas, ya cuentan en su discografía con más títulos “rescatados de las catacumbas” que manufacturados propiamente para su explotación comercial originaria); lo cual, por otro lado, y salvo casos excepcionales (de ahí que considere la circunstancia afortunada), no deja de parecerme una cierta tomadura de pelo, dado que estamos hablando de vender borradores, bocetos, pruebas (es decir, material no destinado a su publicación) como si fueran otra cosa. En definitiva, operaciones de marketing bastante desvergonzadas, en busca de exprimir una ubre que, visto lo visto, diríase que resulta inagotable. Pero ésa, insisto, es mi apreciación de hoy, de ahora: no les quepa duda alguna, amigos lectores, de que ese mismo material, hace veinticinco años (es decir, con mi beatlemanía en su justo punto de sazón....), se hubiera convertido en febril objeto de deseo, por cuya consecución yo hubiera sido capaz de vender mi alma no sólo al mismísimo diablo, sino al primer disfrazado de Satanás con que me hubiera cruzado en una esquina...

No quiero, en cualquier caso, negar el valor que dicho material puede tener desde diversos puntos de vista (fundamentalmente, el histórico), y tampoco voy a engañarles: algún ejemplar de “cortes perdidos”, bajo la etiqueta de antología o similar, anda suelto por las estanterias de mi casa, y, en alguna ocasión, un buen ratito le he dedicado a su atenta (y disfrutada) escucha. Ya metidos en harina, les confesaré algo más: cuando alguna de esas “audiciones” me ha pillado con la guardia baja, hasta se me ha llegado a activar alguna mariposuela estomacal, el pulso se me ha disparado ligeramente y eso sí, antes de que la cosa haya pasado a mayores (una lágrima furtiva, pongamos por caso...), he adoptado medidas enérgicas. He cogido el vinilo de Rubber Soul, Revolver o Abbey Road, y... asunto liquidado.

-Papá, ¿pero tú no decías, al principio, que eso de la beatlemanía a tí ya, ni fú, ni fá....?

-Chiquillo, ¿tú no sabes que hay enfermedades que, por más tonterías que uno diga en el primer párrafo de un artículo, y hasta en el segundo, no tienen cura...?



P.S. este artículo está dedicado a mi compa e-catarsis por: 1, (sobrado) mérito; 2, (rotunda)inspiración; y 3, (justa) reciprocidad...



Fotografía: portal Masbeatles.com.-

7 comentarios:

Florinda Chic dijo...

A ver si me pongo al día con los comentarios. Pues yo tuve un momento Beatles -cuando sacaron los cds rojo y azul más o menos- y bueno, el que Paul MacCartney siga entre nosotros y con esa cara de señora inglesa no favorece a mi mitomanía con los de Liverpool :)

Miriam G. dijo...

Me gustan, nunca los he adorado.

Yo solo he tenido, sólo tengo un oscuro objeto de deseo (musical). Tú sabes cual es, ja, ja, ja... Soy una tía fiel, es el mismo desde hace muchos años, me temo que no he tenido tu suerte, no consigo poner distancia, tampoco lo intento.

Un beso, Miriam G.

Patri dijo...

Qué te voy a contar yo de la beatllemania cuando yo soy europemaniaca de siempre...

Creo que cuando un grupo de música te gusta y te llena lo hará durante toda la vida. ^_^

¡Ah! A mí también me gustan.

Besotesssssssssssssss

MABANA dijo...

Los Beatles, son universales, sin tiempo ni espacio, digo yo!, en su momento fueron parte importante en mi andar...no precisamente por la época de ellos, sino por su genial música...

Saludisimos

e-catarsis dijo...

Bueno pues...podría decir alguna frasecita hecha del tipo "...porqué te has molestado..." o "...dar las gracias de manera solemne..." o "...qué exagerada dedicatoria..." e incluso "...esto es demasiado...no me lo merezco..." :P, pero...la verdad verdadera es que me ha hecho sonreir y...me ha dado mucho gusto ver la dedicatoria así que...sigo con la sonrisa y con el "regustillo" ( hijo es que soy muy humana es lo que tengo) y me meto en harina que esto es un hilo y hay que diseccionarlo ;-)

Querido compa has descrito de manera excelente el negocio de las discográficas que si bien se entiende (las cuentas de resultados mandan...esto es así) a la perfección no es menos cierto que hay veces ( muchas) que sacan al mercado tomaduras de pelo a un elevado precio...

Debo confesar que los Beatles reconociendo todo lo que hay que reconocerles no son para mí nada emblemático ( no al menos de esa manera que leo auqnue desde luego marcaron una antes y un después en cuanto a lo que ahora entendemos por macro conciertos y fenómeno fan/histérica del tipo...compulsiva, yo es que soy de las que me "compulso" hacia adentro...por verguenza más que nada ) aunque desde luego hay canciones absolutamente magistrales que me siguen gustando y/o emocionando cuando las oigo, como dato curioso lo primero que compré de ellos fué el recopilatorio Oldies ( que no tengo ya en mi poder...bueno para compensar tengo otros que no son míos....tú me entiendes ¿no?..son cosas que siguen pasando y que no me pregunto ..."pa qué"), ahora el que más me gusta sin lugar a dudas es Revólver...un trabajo muy especial en mi opinión ( más Harrison y menos Beatles) y sin ningna duda y esperándo no herir la sensibuiliad de nadie Harrisón sobresale por encima de los dos telentosos oficiales ( salvo Imagine..que es más que una simple canción es... uno de mis Himnos)

Bueno compa pues que gracias, que me ha "enjantaó" y que como es de bien nacidos ser agradecidos un besote mu gordo y estas invitado tú y tu family a bolsa de chuches sin azúcar...y paseo en mi unicornio
:P

Manuel Márquez dijo...

Compa Florinda, que tuvieras un momento Beatle, aunque fuera puntual, y gracias a los "colorines", ya te hace miembro de la cofradía. Ah, y estoy contigo en lo poco que ayuda a la causa ese empeño de McCartney por convertirse en la versión british de Sara Montiel. En fin...

Compa Miriam, no creas que pongo tanta distancia como aquella de la que presumo, no es para tanto. Y eso, en la medida en que indica que te vas haciendo mayor -que no viejo-,pues tiene su parte buena, y su parte no tan buena. En cuanto a tu oscuro objeto de deseo musical, salvando las distancias, sabes que también es compartido (y, pensándolo fríamente, no creas que no hay mucho sustrato común entre ambos talentos...).

Compa Patri, sin ánimo de ofender ni de ponerme "flamenquillo", creo que la distancia entre los Beatles y Europe, en muchos sentidos, es abismal; en cualquier caso, todo gusto es respetable, y está claro que artistas de ese corte (que, en ese aspecto, sí es muy probable que coincidan) siempre suscitan adhesiones muy fuertes. ¿Llenar toda la vida? Es probable que sí, pero lo va haciendo de manera diferente, a medida que vas evolucionando como persona...

Compa Mabana, rebienvenida a esta casa. Resulta evidente que coincidimos en la apreciación sobre su genio musical; te puede gustar, te puede gustar menos, pero no se les puede discutir su condición de referente.

Compa-e, como siempre, supervitaminado y ultramineralizado (¿o era al revés...?). Qué curiosas coincidencias: haber empezado por el Oldies (aunque yo, antes que el disco, en vinilo, lo tuve en una cinta de cassette grabada de un tocadiscos a un radiocassette con un micro en vivo; ríase usted de la mula...); tener al Revolver -en mi caso, junto al doble blanco- como objeto de máxima veneración (y el And your bird can sing como canción de cabecera -junto a otras, claro; es que son muchas-); tener un especial aprecio por Harrison (aun reconociendo el impresionante talento de John y Paul, conservado hasta el final, para manufacturar temas pop de una calidad excepcional, lo de George era... diferente). En fin, son, ciertamente, muchas cosas. Ah, y me apunto a lo de las chuches (el unicornio igual me va a dar algo de vértigo...; por cierto, ¿leíste ya lo de Matrix...?).

Muchísimas gracias....

Un abrazo.

e-catarsis dijo...

Lo he leído rápido y no es plan...pero es más una crítica a Matrix Reloaded que a Matrix ( pero vamos tengo que leer más despacio) no obstante como la contestación requiere tiempo y ahora ando un poco...mucho...más todavía colapsada...busco un rato y...te comento...por cierto lo del gmail no me ha quedado nada claro ¿invitación? yo creo que tú me haces luz de gas (traducción muy libre)...ainssssssss esa Bergman, ese Cotten...ese Boyer...ese Cukor...
Vale...te perdono ;-)

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