miércoles, 20 de junio de 2007

Varietés artísticas y culturales IX: vuelven los dúos


Vuelven los duos. Cuando ya parecía haber pasado la moda de los “duetos enlatados” (ésa que, iniciada por los discos que, bajo ese formato, sacó al mercado Frank Sinatra, empujó a un sinfín de artistas a fórmulas similares –con deudos, allegados, vivos e incluso no tan vivos...-), lo que nos encontramos en este momento es la eclosión de la fórmula doble a la hora de abordar espectáculos en directo. Fito y Calamaro, Sabina y Serrat... [1]; Dos son multitud, Dos pájaros a tiro.... Es lo que hay, y se trata de un fenómeno que me llama la atención, y me hace reflexionar acerca de dónde puede estar su fundamento y explicación, más allá de lo que, al respecto, puedan formular de manera expresa los propios interesados, los cuales, por motivos obvios, que a nadie se escapan, no pueden argüir públicamente determinadas cuestiones, so pena de verse castigados por sus propios seguidores, y, por el contrario, siempre van a acogerse a la expresión de criterios puramente artísticos (“soñábamos desde hacía tiempo con hacer algo juntos...”; “siempre habíamos querido compartir escenario...”; “nuestros seguidores venian pidiéndonoslo desde hacía años...”; “nuestras sensibilidades artisticas siempre han estado muy cercanas”...). Difícil será sacarlos de ese discurso para admitir, de forma lisa y llana, que, si partimos los gastos logísticos por la mitad, el beneficio económico se incrementa de manera proporcional; pero es que resulta tan poco elegante que un artista, tan espiritual él, hable del vil metal (cuando, además, para tales menesteres ya tienen a Ramoncín y demás colegas...).

Lo que sí parece estar claro es que, más allá de la fórmula (duo, trío o lo que se tercie...), parece detectarse una cierta necesidad entre el gremio de los músicos (al fin y al cabo, no son estos ilustres “duetistas” los únicos que arrancan giras de calado: la relación de grupos “prehistóricos” que vuelven a “descolgar los hábitos” es realmente amplísima...) de echarse a la carretera y actuar en directo. O, lo que es lo mismo, de generar por otras vías los ingresos que ya, de manera drástica, aparatosa y (me temo que) irreversible, han dejado de llegar vía derechos de autor por la música enlatada (vía de ingresos de la cual, por otra parte, y si la memoria no me falla, tampoco disfrutaron algunos músicos de hace ya algún tiempo: Bach, Mozart, Beethoven, ¿les suenan los nombres, no...? Y eso que eran buenos los puñeteros, ¿eh? Ya ven...). Paradojas de la historia de la humanidad: la “mula” que, en sus albores, ayudó al hombre (al menos, al que se dedicaba a la agricultura) a liberarse de los trabajos más duros, es la misma que ahora (“reconvertida” en programa informático), provoca que el hombre (al menos, el que se dedica al negocio de la música) se vea obligado a currar en serio. Es decir, como la mayoría de los mortales, de manera, si no diaria, sí más o menos regular. Tampoco pasa nada, no es grave, se lo puedo asegurar, amigos lectores. Muchos lo hacemos y aquí andamos, tirando, que es gerundio...

Y es que (y ésta es una idea que ya apuntaba, en esbozo, en un comentario que, hace ya algún tiempo, escribía en el blog de mi buena compa Miriam G.) ya lo dijo Bob Dylan, flamante premio Príncipe de Asturias en ciernes: los tiempos están cambiando. Y se está cumpliendo la profecía que, allá por los primeros ochenta del pasado siglo, ya formulara David Bowie: la música terminaría siendo como el agua, un bien prácticamente gratuito (dado lo ínfimo de su coste) y de acceso tan sencillo como abrir un grifo (y dejar que fluya –en este caso, bit a bit...-). El fenómeno es imparable, porque, existiendo la tecnología que lo hace posible y siendo accesible al gran público (dado lo moderado de su precio), la única posibilidad de ponerle freno sería la restricción legal de la venta de dichos artilugios (y eso es algo que se me antoja harto improbable). Y la única opción para llegar a un arreglo satisfactorio para todas las partes implicadas es que se sienten, negocien con seriedad y amplitud de miras (y desde la plena conciencia de que es absolutamente imposible mantener el status quo actual) y terminen alcanzando acuerdos que hagan viable este invento para TODOS. Y lo vuelvo a repetir en mayúscula: TODOS (por si no se había entendido clarito...).

Porque el “gratis total” del que se disfruta ahora es inviable, dado que terminaría exterminando la industria creativa (que es absolutamente necesaria en todos los sectores, en unos con más exigencias, en otros con menos, desde luego: sin industria creativa, quizá haya creación, pero no edición, distribución difusión, etc....). Pero también hay que acabar con esa hipocresía bajo la cual se nos pretende hacer creer que la industria tecnológica pone en el mercado discos duros de 500 Gb para guardar las actas de las reuniones de la comunidad de vecinos; y también hay que acabar con un sistema de derechos de autor bajo cuyo amparo amasan fortunas millonarias no sólo los creadores (a ese respecto, quizá tendría poco que objetar, aunque dentro de un orden: entre la miseria en la que murieron grandes artistas de hace siglos y la opulencia vergonzosa de la que han disfrutado años atrás tipos cuya valía artística era bastante discutible –por no decir que prácticamente nula-, habría que buscar también un punto medio), sino toda una caterva de gentes “agregadas” que no digo yo que no sean necesarias, pero que no desarrollan ninguna creación artística que haya de ser compensada bajo ese sistema de protección jurídica.

Y así veo las cosas, aproximadamente. ¿Cómo las ven ustedes, amigos lectores?



[1] Aquí vendría ahora “Gabriel y Galán”, o “Daoíz y Velarde”, u “Ortega y Gassett”, pero el chiste está tan, tan explotado...
Fotografía: Berry Producciones (vía www.loscuarenta.com).-

12 comentarios:

Florinda Chic dijo...

Creo que este corto resume mi postura ante tu interesante exposición:

http://www.youtube.com/watch?v=urTUP9HWRMk

Patri dijo...

Me ha hecho mucha gracia lo de los duetos y el dinero. es cierto que tods dan esa explicación tan óptima para ellos, y la gracia es que les funciona y les va bien. ^_^

En cuanto a la música gratis, el bit a bit que nombras, reconozco que yo sería la primera en no hacerlo, pero mi economía no me da para comprarme los discos que yo quiero, ya me gustaría ya...

Besotessssssssssssss

Miriam G. dijo...

El nombre de la gira de los SS no puede ser más acrtado, de un sólo disparo te los cargas a los dos, y a mí me han gustado ¿eh?, pero digo yo que el exprimidor no está para muchas vueltas más.

En cuanto a lo de los derechos de autor, Manuel, ya lo sabes no puedo estar más de acuerdo contigo.

(Te he escrito dos correos ¿te ha llegado alguno?)

Un beso, Miriam G.

e-catarsis dijo...

Te ha dado por el arte querido :P...el otro día el cine y hoy la música mmmm, la verdad es que no me molesta lo más mínimo, es más me puedo morir de gusto cuando los viejos dinosaurios deciden ( por la razón que sea y si es la económica pues también que yo los entiendo perfectamente y también entiendo que den las razones que mejor les parezcan que hay que ver como somos...joer...) pues como digo deciden desempolvar sus viejas guitarras, aparcar en algunos casos sus diferencias y...tirarse a la carretera, porque yo en muchos casos me he "aprovechado" de esas "razones" y he pasado noches EPICAS...y las que me quedan ( en julio Steve vai, en Octubre Héroes del Silencio...esto lo que tengo ya fijo...).
¿Será por el pirateo?¿Será porque se han gastado los ahorros en...lo que sea?...ni idea, pero si esta u es otra cosa lo que les hace que se marquen un directo para regocijo mío ( por ejemplo), pues yo encantada que me pego un viaje, un concierto...¿se puede pedir más?...no, yo creo que no, ahora sacar la punta... a los lápices, porque si hacen giras porque las hacen si no...porque ya estan forraos ¿ y encima tienen que decir la razón que a nosotros nos acomodan?...por favor...que no digan nada que se lo canten; y la gente pirateando como posesos ( simplemente para acumular, porque el que es fan se compra los originales como al que le gusta el cine, piratea ok pero...va al cine porque le gusta)...en fin, y yo que me pensaba que la única protestona era yo...aunque mira tú por donde yo, compro cds, voy al cine regularmente y...a conciertos...no hay quien me entienda :)) ¿verdad? :P ( debe ser lo del universo femenino...)

Lo de la SGAE y Ramoncín en otro rato que es un peñazo siempre con lo mismo.

Besos Manuel hoy desde una discreta discrepancia
;-)

Manuel Márquez dijo...

Compa Florinda, he visto el corto, y creo que resume muy bien el "conceto", como decía aquel; porque el fundamento del sistema viene a ser, poco más o menos, y con algún ligero matiz, ése...

Compa Patri, a mí lo que realmente me molesta no es que se junten, sino que no digan abiertamente que, entre sus motivos (que yo no los digo que no los haya, en algún caso, de carácter artístico), está el económico, que tampoco es ningún demérito; por otro lado, lamento que tu economía no te permita muchos dispendios en música.

Compa Miriam, estoy totalmente de acuerdo contigo en lo del exprimidor. Yo he adorado, y adoro, tanto a Sabina como a Serrat: tengo sus discografías completas (o casi, no sé si algo me faltará por ahí de uno u otro), los oigo con frecuencia y me parecen dos artistas como la copa de un pino. Pero entiendo que, quizá, no están en su momento de mayor esplendor, ni creativa ni interpretativamente. Y, llegados a ese punto, quizá es el momento de plantearse si no es mejor dejar el pabellón (del recuerdo) en lo más alto, o seguir exprimiendo la ubre (que tampoco sé si es que el problema es que no tienen alternativa). Sobre retiradas dignas, ya sabes que tú y yo tenemos un referente muy claro... Ah, y los correos no sólo me llegaron, ambos, sino que te contesté, enviándote el texto, pero veo que no te ha debido llegar (intentaré reenviártelo a la otra dirección, y a ver si no tienes algún filtro anti-spam haciendo trastadas...).

Compa-e, compa-e, algún día teníamos que discrepar, cómo no, pero bien está que así sea; en caso contrario, qué aburrimiento, ¿no...? De todos modos, tampoco creo que discrepemos tanto, si nos ponemos a desarrollar la argumentación de cada cual (y no lo digo para pasarte la mano por el lomo, y que dejes de pasarte por aquí...). Coñas aparte, insisto, a mí no me parece mal que los dinosaurios vuelvan: sé que hay muchísima gente que, como tú, disfruta reencontrándoselos en vivo. Pero lo que me molesta es que, por un lado, no tengan la franqueza (salvo contadísimas excepciones) de reconocer que vuelven por lo que vuelven (y no pasa nada, que no es nada indigno ni inmoral reconocer que se vuelve a los escenarios porque hace falta la pasta, ¿por qué vamos, si no, muchos todos los días a currar...?); y, por otro, que no en todos los casos el producto que se ofrece está a la altura del nombre con el que se exhibe: y los espectáculos patéticos creo que hacen bastante más daño al que los da que al que los recibe (lo haga con más o menos espíritu crítico). En esto, creo que es una verdad como un templo aquello de que una retirada a tiempo, es una victoria. En cuanto a las piraterías, he de reconocer que mi planteamiento ha cambiado bastante con el paso del tiempo, y la constatación de ciertos fenómenos y tendencias; aún así, también creo que no son comparables los casos de música y cine, por la naturaleza de cada producto, claro está...

Y bueno, creo que me he pasado bastante, que no se trataba de hacer otro artículo, vaya... Una vez más, y no me canso de hacerlo, porque las mereceis, muchísimas gracias por vuestras aportaciones.

Un abrazo.

Joan dijo...

Empezaré poniéndome al autor en contra porque me Sabina y Serrat me repatean en lo más profundo de mi oído. Ya me parecen ridículos por sí mismos los duetos, giras a dos o comocoñosellamen, para que encima los protagonicen dos pseudoacabados (es lo mismo que decir que no están en su mejor etapa musical, pero sin eufemismo). ¿Quieren gira? Pues que digan "Vamos a juntarnos para meternos vuestros euros en los bolsillos". Mejor aún: que salga el listillo de la discográfica tal o cual y que lo diga él, ¿o acaso alguien cree que habrá sido idea de alguno de los dos?
Fito y Calamaro, lo mismo. Canto del loco y Hombres G, más de lo mismo.

Lo de bajar música es un debate que no existe bajo mi punto de vista. Desde el momento en que existen programas que te permiten copiar el CD original al disco duro, y de éste a otro CD o compartirlo vía P2P, ya no hay vuelta atrás. ¿Quieres uno original? Pues coge 20 euros y tienes tiendas por doquier. Ahora bien, que vengan peleles trasnochados y peripatéticos de la $ga€ como Ramoncín a exclamar a los cuatro vientos que tienen pérdidas y que duermen en asilos y comen restos del McDonald's es harto indignante y ridículo. Basta ver una noticia aparecida hace pocos días en todos los medios que anunciaba unos beneficios extras de tropocientos millones de euros para esta gente tan escasa de dinero, pobrecitos. Si algún día cierran el emule, aparecerá cualquier otro y así, sucesivamente. Y ahora seguiría con mi indignación (qué comentario más rebotado me está saliendo ¿verdad?) pero justo ahora termino mi jornada de trabajo. Ya sabéis, el blogueo laboral.

Saludos, Compa

Manuel Márquez dijo...

Compa Joan, como diría tu "adorado" Sabina, sí, señor, con un par... En todo caso, creo que tu análisis tiene muchísimos puntos muy certeros, y con los que coincido bastante. ¿Que no te gustan Sabina y Serrat...? Fenomenal, ya se sabe, para gustos, los colores, y blablablabla..... Ah, y gracias por pasarte (y por la aportación...).

Un abrazo.

MABANA dijo...

Sabes??....misión cumplida!...aunque no me salio como me hubiera gustado...algo se pudo hacer...

Vengo rapidín...luego vengo con calmita y disfruto tus letras, va?

Miriam G. dijo...

Lo tengo.

Un beso, Miriam G.

Manuel Márquez dijo...

Compa Mabana, gracias por avisar... allá que voy a ver cómo quedó la cosa (seguro que bien...).

Un abrazo.

Thalatta dijo...

Esto de llegar tarde es lo que tiene que casi todo el mundo ya ha dicho lo que más o menos pienso.
Para mí la piratería es una fuente de sabiduría que me ha hecho conocer músicas o cine a la que no tenía acceso. Lo de siempre, si los precios fueran razonables no habría necesidad de bajarse nada, y menos para almacenar sin más (como alguien ha escrito por ahí).
Y en cuanto a si deben Sabina y Serrat decir que vuelven por dinero ¿por qué? ¿tu cuando vas a trabajar dices a todo el mundo que vuelves porque tienes que comer? se supone que se entiende ;)
Ah y yo soy la pirata patapalo pero también me compro música, libros, voy al cine e iría a los conciertos si tuviera oportunidad :)
¡He dicho!

Manuel Márquez dijo...

Compa Tha, razonable y contundente, como de costumbre... en lo que no estoy de acuerdo contigo es en lo de la "declaración de motivos" de los artistas: tanto denostar a los políticos por las milongas que nos cuentan (disfrazar permanentemente de causas nobles todos sus chanchullos y enjuagues), y ¿a los artistas sí se las vamos a consentir? Si no van a decir nada al respecto, me parece fenomenal; su silencio es respetable. Pero si van a decir algo, que no nos cuenten una milonga. ¿O es que el problema es que contar la realidad resta público -igual que a los políticos les restaría votos...-? En fin...

Un abrazo.

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