sábado, 23 de junio de 2007

Micro XXI: José Tomás


Ya sé, ya sé, más de uno de ustedes, amigos lectores, podrá pensar -incluso en voz alta...-: ¿pero de toros también va a escribir el jeta este...? No se asusten: yo, de toros, no entiendo nada, absolutamente nada. En consecuencia, y asumiendo tal ignorancia, carezco del más mínimo criterio para poder apreciar si el desempeño torero del retornado José Tomás fue y/o es súblime, majestuoso, mágico o supercalifragilísticoexpialidoso –tampoco tengo excesivo interés en profundizar sobre el particular: además de no entenderlos, los toros no me gustan…-. Eso sí, empieza a parecerme sospechoso de un cierto papanatismo intelectual –por lo reiterado, por lo excesivo, por lo escrupulosamente alineado (prietas las filas…)- la actitud adoptada por un cierto sector de la progresía cultural (por llamarla de alguna manera –y si quieren nombres, pues aquí les dejo algunos (son todos los que están, pero no están todos los que son –y que conste que son gente a la que, generalmente, sigo en sus andanzas artísticas; o sea, que no es una cuestión de antipatía estrictamente personal…-): Almudena Grandes, Serrat, Sabina, Manuel Rivas…) dedicada, en estos últimos días, a glosar a José Tomás y su “obra” como si de la octava maravilla del mundo se tratase. Que no digo yo que no lo sea, ojo, pero tanto arrobo, tanto éxtasis me parece impropio de gente a la que cabría suponerle un criterio más maduro, más matizado (por llamarlo, también, de alguna manera). O será que hoy el madrugón no me sentó muy bien, y ando con el cuerpo un tanto trastornado. O será que hoy, aunque no esté nublado, no es mi mejor día, y la bilis me hace ver turbio lo que está bastante nítido. O será la envidia, cochina, sin más. O a saber qué será…

12 comentarios:

Patri dijo...

No sé qué será, pero si te puedo decir que yo detesto los toros... ¬_¬

Besotessssssss

Corpi dijo...

Yo también he acabado hasta los huevos del José Tomás este. En todas las emisoras de radio la misma cantinela. Cuando quieren hacer a uno rico...

e-catarsis dijo...

¡¡¡¡Pero que compa ( puse culo pero me he arrepentido... ¡anda, pero si ya lo he puesto! más inquieto!!!! ;-) ¿no?
¿Toros?...no me gustan nada, bueno los toros sí me parecen animales magníficos, enormes, muy enormes, no sé quien es el menda este del que hablas y tampoco he oído nada es que llevo una semanita quepaquetecuento, pero otro día te cuento lo que me pasó con una vaca cerca de Potes... bueno no sé no sé (movimiento de cabeza incluido :P) que igual te ríes un montón y ya se han reído suficientes a mi costa... en fin, lo dicho que ni idea de lo que hablas así que un saludo compi y me pienso si te cuento la historieta
:))

BUDOKAN dijo...

Los toros siempre me han generado intriga y aunque reconozco que no está bien matarlos de la forma en que lo hacen no deja de fascinarme el tema de las corridas. Saludos!

Thalatta dijo...

Serán los que llaman "cultura" al matadero. Me parece indignante, nada...huelga a estos culturetas de la "fiesta". A ver si me entero de quién más está en eso para volverles mi, humilde, espalda.
Y a ti te mando besos ya... que me he puesto al día y muy bien al día. Ameno, punzante y un montón de cosas que me has provocado :)

Miriam G. dijo...

Cada vez estoy más contenta de vivir en mi mundo y no enterarme d nada, ni idea de esto de que hablas, apenas veo la tele.

Te debo correo, uno elogioso, lo sé, pero quiero tener un ratito para sentarme y escribirte con calma.

Manuel Márquez dijo...

Compa Patri, ya tengo claro que a tí, como a varias otras comentaristas, no tendré la ocasión de encontrarte en una plaza de toros (al menos, no en una corrida; igual en un concierto sí, pero viendo toros, me da a mí que va a ser que no...).

Compa Corpi, ya veo que no cejas en tu empeño: duro y al muñeco... me parece fenomenal, sí, señor... De todos modos, ésa que tú apuntas es una dimensión en la que yo, supongo que desde mi papanatismo de siempre, no había caído. La pela, la pela...

Compa-e, ya veo que a tí los toros, como que tampoco, ni fú, ni fá... eso sí, lo de la vaca de Potes has de contarlo ya: el caramelito en la boca, y luego el tirón, no, eso sí que no. No te excusan ni las obras (ni las de la M-30 ni las de tu casa). Así que ya sabes (y más tareas que tenemos pendientes, vaya que sí...). Eso sí, prometo no reírme. O, en su defecto, que si me río, sea bajito, para que no se oiga mucho; bueno, yo siempre me río bajito, cosas de la estatura...

Compa Budokan, yo respeto enormemente la fascinación que producen en otra gente; igual que la que produce el flamenco, o la danza. Pero a mí es que no me llegan, no me tocan ninguna fibra sensible (suponiendo que yo tenga de eso, que me da a mí que es que no...).

Compa Tha, me tienes malacostumbrado, con tus excursiones dominicales por la retahíla de artículos (ya sabes que me hace ilusión...). O sea, que tú, antitaurina total, como los de la plataforma catalana de marras. Yo, sinceramente, no tengo posición: no estoy ni a favor ni en contra. No me gustan, pero no tengo ningún condicionante moral para ello.

Compa Miriam, me alegro de tu abstracción y evasión del mundanal mundo en que trasteamos, pero lo del señor Tomás es algo que ha trascendido mucho más allá de la estricta cuadrícula de la caja tonta: radios y prensa escrita (artículos, entrevistas, reportajes...) han dado una auténtica tabarra con el episodio (de hecho, toda la información que me ha llegado ha sido por esas otras vías, y no por la tele -y no es que no la vea, y más de lo que quisiera, pero, en este caso, no han ido por ahí los tiros-). En cuanto a deudas, no sólo no me debes nada, sino que pienso que soy yo el que está en "colorao" contigo, que lo sepas.

Muchísimas gracias a todos por vuestros valiosos apuntes, y os animo a que sigais paseando por esta humilde casa: siempre sereis bienvenidos...

Un abrazo.

Florinda Chic dijo...

No me gustan los toros compa, aunque una época escribí las crónicas taurinas para revista semanal de ocio que debería usted haberlas leído. Todo con frases tales como ' el poderío de los astados paseó su tronío por el coso'.

Ninoschka dijo...


en mi opinión... los toros no son más que una matanza inventada por el hombre en un momento de ocio increíble.
Pero al igual que tú, yo no entiendo mucho de este deporte.. atracción.. etc.

Te dejo mis saludos y deseo que tengas un bello comienzo de semana.

-yo-

Manuel Márquez dijo...

Compa Florinda, ¿tú haciendo crónicas de toros...? Eso, ciertamente, al igual que tu "tesis-Chirvi", me lo tienes que contar despacito, muy despacito (y, a ser posible, con muestras por delante...). Nunca te acostarás y tal y tal y tal...

Compa Ninoscha, una alegría tu visita. Gracias por tus buenos deseos para la semana (que son mutuos), y, en cuanto a tu opinión sobre los toros, supongo que nadie va a venir por aquí a rebatírtela con mucha energía, vistos los precedentes. Ya te digo, yo no tengo opinión al respecto...

Un abrazo.

Josep dijo...

Voy a entrar al trapo, sabedor que voy a recibir más de un puyazo:

El tema de la tauromaquia no es sencillo en absoluto y su reducción a me gusta o no me gusta quizás es la clave de cualquier comentario, aunque, como en todo, también existe el color gris amplio, aparte del blanco y el negro.

Por partes:

La expectación suscitada por la vuelta a los ruedos del maestro José Tomás es comprensible por distintos factores, a saber:

1.- El diestro (aunque mejor sería decir ambidiestro) ha estado, voluntariamente, alejado cinco temporadas taurinas. Cuando lo dejó, los aficionados quedaron huérfanos de su arte, apreciado por unos y denigrado por otros. (entrar en disquisiciones sobre si el toreo es un arte o una aberración es una discusión bizantina, sin remedio posible: es como una cuestión de fe: se tiene o no se tiene. No deja de ser sorprendente que, algunos, para reafirmar su negación, además, como refuerzo, acudan a los insultos y vejaciones varias)

2.- El hecho que esa vuelta, tras cinco años sabáticos, haya concitado a 17.000 personas, entre las que se hallaban ciertos nombres populares y famosos, publicitados por unos medios ávidos de noticias, no es, pues, extraño. Lo extraño es que en una sociedad donde la información está al alcance de cualquiera interesado en obtenerla de forma imparcial, se produzcan calificaciones cainistas sólo por la afición que unos puedan tener.

3.- Barcelona, ciudad declarada antitaurina. Esa es una declaración muy en la onda de la actual sociedad, con unas oponiones populistas sin el más mínimo sentido crítico, apelando a unos conceptos analfabetizadores: los mal llamados "progres" de alpargata y corbata manipulan la opinión pública ocultando hechos históricos: en Barcelona, en el siglo pasado, existían tres plazas de toros, con espectáculos dominicales; y a ellos asistían tanto los próceres de la derecha catalana como los líderes de movimientos muy alejados de la derecha. Cabe suponer, pues, que la izquiera de antaño, ¿era en realidad de derechas?¿cabe suponer que tanto Cambó como Companys eran poco "catalanistas"?. Los actuales líderes de ERC pretenden demonizar la tauromaquia como una afición "españolista", concepto nacido de mentes tan calenturientas que, sólo por el hecho de una perversa aplicación de las normas democráticas, les ha otorgado un poder político y mediático que las urnas, y a ellas me remito, no les han otorgado. Gran parte de los manifestantes antitaurinos que se congregaron el 17 de junio comulgan con esa rueda de molino.

4.- Lo cierto es que, como decía un comunicante lector de La Vanguardia, quien más hace y ha hecho en Barcelona en favor de la abolición de la tauromaquia ha sido la empresa Balañá, propietaria del coso barcelonés, al haber presentado espectáculos que a nadie han gustado. Me pongo como ejemplo: me gustan un poco los toros, y he ido en varias ocasiones, habiendo disfrutado de alguna actuación de José Tomás: pero hace ya más de cuatro años, habiendo pagado por ver seis toros, llegué a ver diez, y ninguno era bravo, o, por lo menos, los toreros no supieron hallar su bravura, ofreciendo un espectáculo deleznable, motivo por el que no he vuelto. Ellos solos se han cargado la fiesta, quitándole la magia que contiene.

5.- La magia. Va aparejada con la fiesta taurina: cuando se concitan en un ruedo un toro bravo y un torero que le entiende y le domina, hay momentos en que el tiempo parece suspenderse y todos los presentes lo constatan a un tiempo y la sensación es indescriptible. Los 17.000 que acudieron a la cita con Tomás, iban en busca de esa magia. Y según las crónicas, la obtuvieron y por partida doble, pues Cayetano Rivera también alcanzó ese lugar mágico donde el tiempo y el espacio parecen alterarse contra toda norma física perceptible. Eso pasa muy pocas veces, por desgracia. Hay que vivirlo para sentirlo. Y no hay que darle más vueltas: tanto da que te llames Serrat o Sabina, o seas la señora de Alba o un simple asalariado; tanto da que tu conciencia social te empuje a la derecha o a la izquierda: o te gusta y lo disfrutas, o no te gusta.

Por otra parte, no es cierto que Tomás haya vuelto sólo por la pasta: cualquiera puede comprobar, hemeroteca en mano, que es persona alejada de fastos y famosetes varios: no se le ha visto en cinco años en parte alguna y, según su apoderado, ha sabido invertir perfectamente sus ganancias, pudiendo vivir desahogadamente sin necesidad de jugarse el tipo en coso alguno.

Ha vuelto porque "es" torero y sin ejercer, encuentra que le falta algo. Le pasa, pues, algo común, ya que, siendo su trabajo su mayor placer, pocos quieren aceptar una jubilación forzosa. El está en condiciones y facultades para seguir toreando y así lo ha demostrado. No es el típico torero que se ha pulido sus ahorros y, falto de energías, vuelve para vivir de la fama, ofreciendo "espantás" y escándalos.

En este país donde la ley del péndulo reina en todos los órdenes no me extraña que, hace unos años, en la barbería de mi abuelo se discutiera (y mucho) sobre cual era el mejor torero, y ahora, en un nuevo siglo, se denigre con malos epítetos a quien no comparte la misma afición.

Nos estamos americanizando (de los U.S.A.) en lo peor, como en las típicas discusiones pro/anti tabaco.

Ya dijo el Butanito (creo): bienvenidos mis imitadores, porque de ellos serán mis defectos (añado yo) que no mis virtudes....

Y me pregunto:

¿Donde estan todos esos manifestantes antitaurinos, progres de pro, frente a las muchísimas injusticias sociales que perjudican a seres humanos, cuando algunas entidades salen a la calle a protestar?

¿Porqué la Fundación Altarriba tiene todavía, en Barcelona, problemas para dar en acogida a centenares de animales abandonados por sus dueños, número que aumentará en unos días como inavariablemente sucede cada año?

¿Van a ir todos a adoptar a alguno?

Manuel Márquez dijo...

Amigo Josep, yo no te voy a dar ningún puyazo, ni siquiera cibernético; eso sí, quizá debería mandarte un teclado nuevo: el tuyo debe haber quedado para pocos trotes después de escribir todo eso... Chistes malos aparte, creo que expones tu opinión con contundencia, incluso con un fuerte punto de acidez en algún pasaje concreto, pero a mí me parece bien que así sea. Y podré estar más o menos de acuerdo con tus planteamientos, pero no creo que la discrepancia tenga que ser motivo de enfrentamiento: sólo de eso, de discrepancia. Y el tema, como cualquier otro, daría para extenderse en varios miles más de bits acerca de él, pero tampoco es cuestión de hacer como el catedrático aquel, que escribió una tesis de ochocientas páginas sobre el cuento del dinosaurio de Monterroso (que, si no me falla la neurona, tenía siete palabras...). Al menos, por mi parte, que a todo aquel que quiera pasarse por aquí a seguir extendiéndose, le doy, desde ya, la más cordial bienvenida, ésta es su casa... Eso sí, Josep, tú sigue pasándote por aquí, que se te leerá con interés y atención.

Un abrazo.

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