lunes, 21 de mayo de 2007

Metablog XV: sus ilustrísimas bloguerías


Supongo que era inevitable. Y, a medida que esto de los blogs iba adquiriendo auge, pujanza y poderío, más inevitable todavía, si cabe. Pero, aún así, no deja de provocarme cierta sensación de mosqueo el hecho de que cada vez sea más nutrida la nómina de firmas ilustres (ilustres por los más variopintos motivos: prestigio personal, fama mediática, experiencia profesional, antecedentes académicos, etc...) que pueblan esto que se ha dado en llamar la blogosfera.

Por una mera cuestión de principios, y desde el respeto más absoluto a esa misma libertad bajo cuyo amparo desarrollo este torpe (pero no por ello menos satisfactorio...) ejercicio del “bloguerío”, nada más lejos de mi intención que el pretender negar, o cuestionar, a esas ilustres firmas su sacrosanto derecho a tener, mantener y/o sostener un blog. Faltaría más. Pero no me negarán ustedes, amigos lectores, que si esas ilustres figuras, que tienen a su disposición todos los altavoces mediáticos convencionales (prensa escrita, radio, televisión) para hacer llegar a un público amplio, masivo, aquello que quieren hacerle llegar, también invaden un cachito, por pequeño que sea, de este ámbito tan peculiar, la cosa empieza a adquirir tintes muy cabreantes.

Porque, evidentemente, no competimos en pie de igualdad: aquí estamos ante eso que un economista llamaría, en su “hermosa” jerga, un claro supuesto de “abuso de posición dominante”. Y no es que pretenda plantear esto en términos de una competitividad mercantil, que no es ése el planteamiento, obviamente (al fin y al cabo, esto del bloguerío se surte, en un abrumadora proporción, de iniciativas totalmente “amateurs”...); simplemente, me limito a constatar que, si entre la maraña de blogs que pululamos por el ciberespacio, con nuestro “cohetito”, a la búsqueda de ese nunca demasiado amplio nicho de lectores (o, al menos, no tan amplio como se quisiera; pero ésa es harina de otro costal, a la que habrá que dedicar su metablog correspondiente...), también nos hemos de topar con esas “macronaves”, tipo Enterprise (además, normalmente, bajo el cobijo de algún gran medio de comunicación “de los de toda la vida”), conducidas por el político, periodista, escritor o intelectual de turno (y digo conducidas, porque tengo yo mis muy serias dudas de que, en todos los casos, sean personalmente escritas; tampoco estaba refiriéndome a Pilar Rahola, único ser humano que, al parecer, ostenta simultáneamente esas cuatro condiciones relacionadas...), pues apaga y vámonos.

Entiendo que haya quien pueda pensar que escribo esto desde el resentimiento o la más cochina de las envidias. Puede que sí, puede que no. En cualquier caso, reconocer que así fuera, más allá de un arranque de sinceridad (algo que suele despertar simpatías, con lo cual tampoco conviene abusar demasiado de ello...) tipo brindis al sol (no te juegas nada con su ejercicio...), no supone ni alivio ni arreglo: la cuestión sigue siendo exacta y puñeteramente la misma. Y, en el fondo, la única que sabe realmente lo que hay o no hay al respecto, la auténtica verdad del barquero, es mi madre: ¿verdad, mamá, que yo, desde chico, ya quería ser Iñaki Gabilondo...? Pue eso, amigos lectores, pues eso....


P.S. si la pasada semana lanzaba, con foto incluida, un mensaje de homenaje y despedida a mi viejo radio-despertador, hoy toca darle la bienvenida al nuevo aparatejo -ése que también ven en la foto-, que adorna mi mesilla del dormitorio, acompañando mis noches y jodiendo (a una hora mucho más temprana de la que me gustaría...) mis mañanas. Paradojas de la vida...

16 comentarios:

Florinda Chic dijo...

Una de las cosas que marcan la diferencia compa marquez es que todos esos blogs de personajes ilustres son remunerados, eso mata el espíritu mismo del bloggero altruista y sin coacciones. Además, a pesar de su firma prestigiosa, algunos son muy malos (y no voy a dar nombres). Buceando por la blogsfera a veces te encuentras con sorpresas agradables, como su página mismamente. saludos!

e-catarsis dijo...

Discrepo a mi me gustaría que remuneraran mi blog que yo les prometo mantener intacto el espíritu y encima tomarme un vino con pincho de tortilla a la salud del sponsor ;-)...mientras sonrío ( porque vamos la ocurrencia tiene su guasa...podría ser ¿no?)

Oye compa a mí me gusta el tuyo, déjate de rollos y cambia de color que el verde no te favorece nada...por cierto ¿eso que medio veo detrás de tu nueva adquisición y que me gusta mucho más ( lo siento soy una romántica) que es un reloj de color rojo, en su esfera...es un escudo colchonero?

Creeo que sí...y entonces va y me cae un lagrimón de esos auténticos ( total no me queda a mí nada que pasar en este mundo...deportivo)...en fin (debería estar acostumbrada...¡pues no!)

Otra cosa, lo que no cotilleo es el libro...hay que ver el poder que tiene una imagen...¿hablábamos de...?

:P

Marnie dijo...

Pues yo no veo dónde está el problema. Precisamente en este medio, no puedo entenderlo como una cuestión de competencia. Además, es posible que la firma sirva para llamar la atención en un principio, pero, a fin de cuentas, los blogs más leídos no son, en su inmensa mayoría, los de los famosos y famosetes, sino los que llevan años ofreciendo contenidos que interesan a la gente y que suelen estar en manos de "desconocidos". Personalmente, nunca he tenido tendencia a leer blogs de plumas ilustres. Ni siquiera los voy buscando, pero, si alguna vez me tropiezo con alguno, por un general no consiguen engancharme, o son excesivamente ombliguistas, y a mí esos rollos no me van. Y, en cualquier caso, que existan o dejen de existir, no me ha ocasionado nunca ni el más mínimo quebradero de cabeza, vamos, ni me lo he llegado a plantear en esos términos.

Tampoco estoy de acuerdo con que el hecho de ser remunerados marque una diferencia. Hay blogs de famosos no remunerados y blogs de no famosos remunerados. Y seguramente no sabrías notar la diferencia si no te lo dijeran. Creo que lo que puede marcar la diferencia más bien es que una persona que nunca ha mostrado el más mínimo interés por esto, de repente se ponga a escribir un blog porque está de moda, hay que tener presencia aquí también y le pagan para hacerlo. Obviamente, el resultado corre el riesgo de ser desnaturalizado, porque no entiende el medio, y probablemente no lo respeta, y se lo toma como un trabajo/obligación más. Y digo que corre el riesgo, porque no necesariamente ha de ser así. De hecho, en muchos casos no lo es. Pero que alguien que escriba su blog por placer y con total libertad, y de paso cobre por ello, no veo que le tenga que suponer matar ningún espíritu, porque el espíritu para hacerlo ya lo tiene con remuneración o sin ella.

Manuel Márquez dijo...

Buff, hoy los comentarios vienen ultravitaminados y supermineralizados (como los del Super-ratón...). Vayamos, pues, por partes...

Compa Florinda, muchísimas gracias por tus elogiosas palabras: que sepas que la admiración y estima son mutuas (ya te lo imaginarías, pero por si acaso...). En cuanto a lo de la remuneración bloguera, es algo que ya me trae más sin cuidado, supongo que la remuneración es un elemento que condiciona, pero no era por ahí por dónde iba mi "mensaje de queja".

Compa-e, si yo tuviera pasta suficiente, ya me hacía yo tu sponsor, vaya que sí: me iba a forrar.. (y gracias también por los piropos, que bien sabes que son recíprocos...). Sobre eso que se ve detrás de mi nuevo "bicho", bingo... es un despertador del Atleti. Una historia larga, tan larga como para merecer algo más que un comentario. Es lo que tú dices, ¿acostumbrarnos? Nunca, no se puede, es demasiado duro... Y el libro de cabecera: el primer tomo de la autobiografía de Castilla del Pino. Interesante, no es para tirar cohetes, pero se lee bien...

Marnie, el problema no está en ningún sitio. Insisto, como ya le decía a Florinda, que mis "quejas" (quejas, en el sentido de que no me gusta el fenómeno, no de que tenga ningún reproche moral que hacer al respecto: tampoco me gustan las acelgas, y, fíjate, pobrecitas, qué me habrán hecho las acelgas a mí... cuestión de pura querencia o apetencia personal) se refieren a los blogs de gente que ya tiene un prestigio labrado fuera de este mundo, no a los blogs remunerados, ya sean de gente conocida o de cualquier otro tipo (que, como en botica, hay de todo: los hay buenos, malos y hasta regulares...). Y, en todo caso, el arreglo, a nivel personal, es tan sencillo como el que tú misma señalas: pues no los lees, y punto. Pero el hecho objetivo, más allá de la afectación personal, es que están ahí, y su repercusión sí que tienen, supongo, además de que denotan una especie de ansia "ocupalotodo" que, ya te digo, no me gusta. En cuanto al tema de los blogs profesionales -aunque, insisto, no era el tema al que se refería mi artículo-, ya te digo que no me parecen ni buenos ni malos, hay de todo, obviamente. Pero sí que pienso que no pueden ser iguales que los blogs amateurs, por una razón, fundamentalmente, de dedicación y disciplina. En el blog personal, amateur, si tienes ganas, escribes, y si no, no; cuando viene un "tajo chungo" (mucho curro, cansancio, pocas ganas, problemas personales), se cierra el quiosco, y aquí paz, allá gloria. Eso, en el profesional, supongo, no es viable, por motivos elementales de compromiso. ¿Que eso redunda en el "espíritu" -sea eso lo que sea- del blog? Pues supongo que depende del autor. Lo normal será que sí, pero, claro, no necesariamente.

Ah, y ya me vale, que, finalmente, el comentario es más extenso que el artículo originario. Y muchísimas gracias por los comentarios, que han enriquecido un montón el material de partida...

Un abrazo.

Miriam G. dijo...

Yo no leo a ningún ilustre y a ti sí.

Un beso, Miriam G.

e-catarsis dijo...

...si es que...dios los cría y ellos van y se dan de morros en la blogosfera...

Pues nada compa a sufrir...

;-)

Manuel Márquez dijo...

Compa Miriam, de corazón, muchas gracias. No saben los ilustres qué lectores se pierden...

Compa-e, sabía que los hay en todos sitios, incluso en el ciberespacio, pero estaban por encontrar. Ya dí contigo yo también. Ahora, ya sabes, a compartir el kit aquel de marras...

Un abrazo.

manly dijo...

Pero cuál es el problema??? que esos blogs de famosos nos resten visitas? y para qué se quieren las visitas de blogeros que son destellados por un apellido?
El mundo es muy grande, incluso el virtual, cabemos todos y de hecho debe ser así, que libremente escribamos y libremente elijamos donde comentar.
Digo yo.

Florinda Chic dijo...

la diferencia que yo mencionaba es porque conozco gente que tiene un blog pagado y no puede escribir de lo que quiera, ni como quiera, a esa coacción me refiero. Y estoy con Marnie, un blog continuado para que funcione no se puede empezar porque está de moda. Que también se llevan los leggins y yo, paso :)

Corpi dijo...

Yo cuando comencé con esto de los blogs tenía la ilusión de que viniera cuanta más gente mejor, que pasaran miles de visitas todos los días y que dejaran sus comentarios. Con el tiempo me he dado cuenta de que estaba equivocado. No es la cantidad sino la calidad de la gente que me visita. Hoy se ha creado una especie de círculo de amistad que se va ampliando poco a poco y que me satisface muchísimo más que un gran mogollón de visitas. Me gusta como escribes y ojalá también entres a formar parte de este círculo.
Saludos.

Miriam G. dijo...

Y no es que tu no seas ilustre, me expresé apresuradamente.

Un beso, Miriam G.

Manuel Márquez dijo...

Más madera, es la guerra...

Compa Manly, insisto: problema, no hay ninguno. Simplemente, es que no me gusta, pero mi gusto no se basa en ningún criterio de bondad o maldad, de apreciación moral. Por lo demás, nada que objetar a tu comentario (y gracias, naturalmente, por la visita...).

Compa Florinda, supongo que todos podemos estar de acuerdo en la existencia de servidumbres en toda actividad de "pago" (unas más, otras menos, claro está...), es algo lógico. Ah, en cuanto a los leggins, también coincido (aunque lo mío es más cuestión de decencia que de otra cosa: a mí, con leggins, la benemérita me puede encerrar sin ningún problema...).

Compa Corpi, gracias por tu visita, y por tus elogiosas palabras. Sobre la conciliación de cantidad y calidad, ésa es otra peli complicada: todos tenemos nuestro puntito (o puntazo) de ego, y a ese puntito (o puntazo), el contador de visitas le hace tela de tilín. No reconocerlo sería un ejercicio de falsa modestia, pero sin modestia...

Para cerrar, compa Miriam, no creo que te expresaras mal, todo lo contrario. La de ilustre, como condición objetiva, está claro que no recae en mi persona. Pero, entre ilustración y cariño, qué quieres que te diga: pues eso...

Un abrazo.

apesardemi dijo...

Creo que cabemos todos, esto es muy grande y no hay necesidad de rozarse si uno no quiere. De todas formas creo que entre los ilustres se ha extendido la idea de que, hoy en día, es necesario tener un blog. Este mundo ha crecido con fuerza.

Tu nuevo despertador es igualito que el mío (lo tuve que renovar hace unos meses) y el libro que reposa en mi mesilla es Leviatán de Paul Auster (muy recomendable por cierto).

De fútboles, para cerrar el círculo iniciado por la querida E-catarsis, entiendo y gusto más bien poco pero mi gusto anda por el Bétis ¡!.

Un placer leerte, Manuel.

Manuel Márquez dijo...

Compañero Apesar, muchas gracias por tu visita (y ya sabes que el placer lector es mutuo). Muy razonable lo que apuntas, cierto... En cuanto a despertadores y libros, vaya casualidad lo del aparato -y me apunto la recomendación del libro-. Para terminar con el fútbol, creo que atléticos y béticos, al menos esta temporada, deberíamos hablar mejor de toros, o del tiempo, o de cine, o de...

Un abrazo.

Thalatta dijo...

Bah... no me interesan los blogs de los ilustres esos, prefiero estos otros ilustres que siento más cercanos. Además como alguien ha dicho por ahí, seguro que no los actualizan ellos mismos :)
(Qué bonita es tu tierra y cómo se echa de menos)
Besoss

Manuel Márquez dijo...

Compa Tha, muchas gracias por los piropos a la tierruca (no es que sea uno muy chovinista, pero algún rescoldo me ha de quedar por ahí escondidillo...).

Un abrazo.

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