lunes, 14 de mayo de 2007

Metablog XIV: memos (perdón, memes...)


Uno de los elementos más curiosos con los que me encontré cuando efectué mi primera incursión en esto del bloguerío, en los inicios del que fue mi primer cuaderno de bitácora, fue éste de los memes. Memes, memes... ¿en qué leches consistirá el invento? Cuestión bien sencilla, y cuya solución bien pronto tuve ocasión de averigurar; tan pronto como pude leer varias reseñas encaminadas a dar cumplimiento al encargo encomendado con los mismos. Posteriormente, yo mismo tuve ocasión de ser “víctima propiciatoria” de los designios de algún compañero bloguero que tuvo a bien, con la mejor de las intenciones y todo el cariño del mundo, hacerme partícipe y destinatario de alguno de ellos, igual que, a posteriori, pude hacerme verdugo de algunos buenos compañeros a los que convertí en el objeto elegido de mis “dardos memeros” –con mayor o menor fortuna, todo hay que decirlo, aunque nunca faltara el mejor ánimo, tanto por parte del emisor como del receptor-.

¿Y qué me parecen los memes? Pues, como decía aquel, no me parecen ni buenos ni malos, sino todo lo contrario. Porque en cuestión de memes, como en botica -o como en la viña del Señor-, hay un poquito de todo: desde divertimentos sin mayores pretensiones que pretenden mover a unas risas mediante cuestiones frívolas y cachondonas, hasta profundísimas revisiones existenciales que, quizá con un puntito de pedantería (no por no buscado, menos encontrado...) o pretenciosidad, buscan que el que se somete a su cumplimentación haga un completo cuestionamiento de todos sus parámetros morales, espirituales o de pelaje similar. Y, además, que ahí está la gracia del asunto, la ponga negro sobre blanco. Lo cual, todo hay que decirlo, no deja de tener su mérito.

Supongo que el fin último, y básico, de un meme es el de conocer, a través de sus respuestas, a aquel que lo responde –aunque sea el conocimiento parcial que cabe alcanzar a través de cuestiones limitadas a aspectos concretos-. Pero sobre ese particular, qué quieren que les diga, tengo yo mis muy serias dudas; no por una cuestión de desconfianza o insinceridad, sino por las limitaciones del medio. Por muy calibradas, perfiladas y afinadas que sean las respuestas, hay cosas que, dichas sin que al dicente se le vea la cara, pues no sé, no sé (y, ojo, que el cuento también vale para las que yo doy; no vayan a decirme lo de la viga y la paja, y el ojo, y tal y tal...). Más utilidad, en todo caso, le veo yo al invento para ayudar al responsable, o respondiente, a aclarar sus ideas, y ponerles algo de orden, en relación con el asunto sobre el que verse. De hecho, aún estoy esperando un meme sobre mis comidas favoritas para ver si consigo ponerme de acuerdo con mi mujer para ver qué vamos a comer esta semana, que ya estamos a lunes y aún no lo tenemos muy claro...

En todo caso, por descontado, y más allá de lo antes dicho, no tengo nada personal en contra de los memes. Es decir, que no tengo inconveniente alguno en ser receptor de los mismos. De hecho, cuando he recibido alguno, sea del cariz que sea, lo he asumido como un detalle amistoso y de reconocimiento por parte de quien me lo envía, y he procurado, en justa correspondencia, cumplimentarlo lo más alegre y diligentemente que me ha sido posible. Y, en cuanto a darles vuelo, sí que he de reconocer que no siempre lo he tenido fácil: mi “agenda blogueril” no es tan amplia como me gustaría que fuera, y, ya ven, tonterías mías, ha habido ocasiones en que he tenido la impresión de que enviar según qué memes a según qué blogueros, podía suponer un cierto incordio. Insisto, tonterías mías, supongo.

Eso sí, aún no me encontré con el meme básico (¿quiénes somos?, ¿de dónde venimos?, ¿a dónde vamos?), que, supongo, debe suponer la coronación de los esfuerzos iniciados con esos tan profundos a los que antes me refería. O, posiblemente, es que se trata de un meme demasiado gastado. En realidad, un meme de cuando aún no existían los memes. Un meme prehistórico. Un pre-meme. O una memez. Quién sabe....

P.S. la foto que ilustra este artículo no tiene nada que ver con su contenido. Es un humilde y sentido homenaje al aparato de radio que me ha acompañado y me ha llevado a las puertas del sueño durante miles de noches a lo largo de estos últimos años, y al que ayer, no sin un cierto puntito de pena, le concedí la jubilación a que su estado de funcionamiento, ya calamitoso, le abocaba. Vayan desde estas líneas mi cariño y agradecimiento (que no por su condición de objeto deja de merecer); y, eso sí, otro día hablamos de la acumulación doméstica de trastos de pequeña electrónica de informática, imagen y sonido, y la repercusión del fenómeno en el incremento de los residuos, el cambio climático, etc.... Que ésa es harina de otra costal (y da para más de un artículo; y más de dos; y más de tres; y....).

7 comentarios:

e-catarsis dijo...

Buenos días compa
Es de bien nacidos ser agradecidos ( lo digo por el pequeño homenaje que le has hecho a tu compa de la foto)

Recuerdo el primer y único (afortunademente) meme/marrón, así lo llamé yo con el que amablemente, nuestro común amigo Apesardemi creo nos "regaló" a ambos, yo no tenía ni la más remota idea que cosa era un meme, luego sí...claro y después de contestarlo lo pasé (como mandan los cánones del meme, bueno por esto y por no caer en una maldición que si bien no debería afectarme si que pensé que podía tener su versión en femenino y me inquietó bastante ) y...creo que me quedé sin tres amigos blogueros...en fin...raza cruel esta de los habitantes del blog

De una mema a un...memo (con perdón) .DD

Thalatta dijo...

jajajajaja... ¡vade retro!
Pues hay de todo en el "memerío", he contestado a un montón ya (que para eso llevo más de un año aquí), más que nada porque soy de buen carácter y todavía no he aprendido muy bien a decir "no", pero, eso sí, no los paso a nadie que no los quiera y no me enfado si alguna vez los pasé y no lo hicieron. Incluso alguno estuvo bastante divertido.
Como ya veo que a ti te gustan bastante te pasaré alguno si es que viene jijijijiji
Besosss
P.D.- (El spinning es una cosa nueva que lleva algún tiempo en los gimnasios y que consiste en montar en bicicleta estática y rodar a ritmo de música infernal durante casi una hora. Absolutamente agotador pero ¡me encantaaaaa!!!)

BUDOKAN dijo...

La verdad que no conocía esto de los memes. Toda una revelación. Ojo lo digo en serio. Saludos!

Isabel Romana dijo...

En cuanto a ese meme básico que echas de menos, te diré lo que pienso: quizá las preguntas quienes somos y a dónde vamos, sean las que tratamos día a día de responder todo este grupo heterogéneo y varipinto (a veces un poco locatis) de bloggeros. En cuanto a la otra pregunta, de dónde venimos, temo que no suscite la misma atención. Encantador post sobre una práctica en la que también yo me he visto enredada. Saludos cordiales.

Manuel Márquez dijo...

En primer lugar, gracias a todos por vuestros comentarios y reflexiones (como siempre, jugosos).

Compa-e, que ya no me acordaba de aquel inolvidable meme que compartimos a la luz de las estrellas, qué romántico (y qué suerte la tuya, que no te afectaba el síndrome de Koro...).

Tha, a la espera quedo de ese meme que me hayas de mandar, por supuesto. Y gracias por las aclaraciones sobre el spinning, aunque me da a mí que yo soy más de bloggin & silloning...

Compañero Budokan, sí que es curioso que no tuvieras referencia del invento este. De todos modos, también tiene su lógica: con los blogs especializados, por lo que me consta, se suele ser más, digamos, "respetuoso", dado que se sobreentiende que no le van a dar cabida; pero, en fin, lo tendré en cuenta, y, si me llega alguno, ya estás apuntado como eslabón de la cadena...

Isabel, muy interesante tu reflexión sobre el mundo loco de los blogueros: sí, supongo que, como bien dice mi mujer, todos andamos con un cierto "martillazo" (unos mayor, otros menor) en esto del bloguerío. Ah, y por supuesto, eres candidata a ser próxima víctima: ahí andarán tus romanas dando cuentas de vida, obra y milagros, llegado el caso...

Un abrazo.

Miriam G. dijo...

No estamos locos.Y solo he hecho con gusto dos memes, ¡Ah coño que solo he hecho dos! Vamos que están para disfrutar, si no vas a hacerlo declinas elegantemente la invitaicón y punto.

Un beso, Miriam G.

Manuel Márquez dijo...

Bien, Miriam, muy, muy locos, quizá no; pero un poquito habrás de reconocerme que quizá sí... En cuanto a lo de la declinación elegante, eso ya va en la idiosincrasia de cada cual: y a mí me cuesta tanto decir a cualquier cosa que no...

Un abrazo.

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