martes, 29 de mayo de 2007

Libertad (de expresión, por ejemplo)


Polémica. Es difícil que nos llegue noticia, sea del tipo y ámbito que sea, relacionada con el ínclito presidente venezolano Hugo Chávez que no venga teñida de polémica, pero las personalidades histriónicas, excesivas (y la de este señor, indudablemente, lo es) suelen conllevar tal circunstancia. ¿La última? La despertada por la no renovación de la concesión para emitir en abierto a un canal privado de televisión (la CTV) de línea claramente opositora (y, según varios próceres del régimen, vinculada con movimientos golpistas), y las reacciones fuertemente críticas que dicha medida ha despertado en diversos ámbitos políticos, mediáticos e institucionales del mundo occidental (tanto en Europa como en Estados Unidos).

A mí, en principio, una figura política como la de Hugo Chávez no me resulta nada simpática. Y, si bien asumo que hay un ánimo de satanización desde determinadas instancias “democráticas” -que buscan descaradamente el desprestigio de una figura que, con sus tintes populistas y bufonescos, les puede hacer bastante daño-, que me hace mirar con bastante recelo cualquier información que sobre la misma aparece en los medios convencionales, tengo la impresión de que se trata de un sátrapa del que, cuando su pérdida de control sobre los mecanismos de poder de que actualmente dispone lo permita, llegaremos a saber infinidad de cosas que harán que nos llevemos las manos a la cabeza. Me temo. Y ésta sólo será una más (y quizá no de las más notables, ni llamativas).

También es probable que esa cadena de televisión a la que el gobierno chavista va a enviar al mundo de las emisiones por cable y satélite (con una notabilísima reducción de su ámbito de audiencia) no sea tampoco un dechado de virtudes progresistas y/o pluralistas. Me temo. Pero jamás se puede justificar ni amparar en argumentos de ese tenor una medida como la comentada. A título de ejemplo, también en España existe una cadena de radio como la COPE, que no sólo ejerce una línea de opinión claramente contraria al actual gobierno (algo en lo que coincide también con otras cadenas radiofónicas de ámbito nacional, como pueden ser Onda Cero –claramente- o Punto Radio –en menor medida, ciertamente-), sino que, además, lo hace de forma tan desabrida, y con una tendencia tal al exabrupto tendencioso y la descalificación insultante, que podría llegar a rozar, en algunas ocasiones, el ámbito de lo delictivo, sin que por ello se le ocurra a nadie pensar que eso podría dar pie a su cierre o prohibición (tema distinto sería el de cuán felices y tranquilitos nos quedaríamos muchos si desaparecieran del espectro radiofónico hispano Jiménez Losantos y especímenes de similar ralea...). Cuestión, lisa y llanamente, de que hay derechos y libertades cuya limitación sólo está justificada en supuestos excepcionalísimos. Cuestión de principios. Cuestión de democracia.

Porque, al fin y a la postre, todo radica en una cuestión de límites y fronteras, que es lo que se sustancia en materia de gobiernos y libertades; cuestion que no siempre es sencilla –más bien al contrario, casi nunca resulta serlo-, porque los humanos somos así de complicados. Y así de perfectamente capaces de, en nombre de los más elevados principios y camuflados tras las más nobles palabras, hacer las más tremendas barbaridades y cometer las más severas injusticias. Quizá sería deseable que llegara pronto ese tiempo en que nadie, amparado en conceptos como seguridad, honor, dignidad y similares, intentara o pretendiera callarle la boca a nadie. Pero eso requiere una pedagogía y una asimilación de las que, probablemente, aún andamos muy lejos. Habrá que seguir trabajando....

11 comentarios:

Florinda Chic dijo...

Excelente reflexión compa. Esa manía por callar la boca a los que opinan diferente al Gobierno, es terrible. Aun pensando esto, al señor Losantos le grapaba la boca y me quedaba tan a gusto -no le escucho voluntariamente claro, pero en ocasiones se cuela en un taxi o similar-, Lo siento, despierta mi lado más gore.

Manuel Márquez dijo...

Compa Florinda, el mío -mi lado gore, digo...-, también, te lo puedo asegurar (eso sí, para lo de los taxis -fenómeno tan habitual-, nada mejor que un buen pinganillo de MP3, y asunto resuelto: mano -u oreja, más bien- de santo, te lo aseguro...).

Gracias por tu comentario.

Un abrazo.

Luis dijo...

Buenas!

Mi nombre es Luis Illán, me ha gustado mucho tu pagina y quisiera comentarte una interesante propuesta, pero no encuentro tu mail de contacto. A mi me puedes encontrar en luis@cinemavip.com, espero tu respuesta.

Un saludo

e-catarsis dijo...

Creo querido compa que has puesto el dedo en la yaga, la libertad de expresión es un derecho fundamental del individuo que recoge la DECLARACION UNIVERSAL DE DERCHOS HUMANOS en su artículo 19, en España es la CONSTITUCIONen en el articulo 20 y ya puestos Venezuela también goza constitucionalmente de este derecho pero...el insigne telepredicador y charlatan que es Hugo Chávez, se permite no renovarle la concesión a este medio de comunicación amparándose en rocambolescos argumentos ( todos contra la libertad de expresión), que igual son verdad ( no estoy al tanto) pero que dado lo poco que se corta este señor en calificar, insultar y decir las burradas que dice de todo aquel que no es de su cuerda ( incluidos presidentes de otros países porque...esas no son las formas), al menos debiera entender que la discrepancia va por una via de doble dirección, pero...estos sofistas de tres al cuarto es lo que tienen.
En España pues la COPE ... es la explicación diaria de "su" teoría de la conspiración y...de los explosivos del atentado de Atocha ( que hay que ver que lecciones de química noe estamos pegando), que España se va al carajo y...bueno usted ya me entiende, luego pasa que hay elecciones...y vamos y votamos...y saca el PP más votos ( no voy a entrar en valoraciones que luego me dicen que soy del grupo PRISA...y no es plan más que nada porque no cobro de Polanco), y salen los resultados de los comicios y...no sólo España sigue en su sitio sino que¡¡¡JODER, FLOTA!!!, mira...que me tenía a mí preocupada la cosa de que nos íbamos a las profundidades del fondo del mar submarino y yo sin encontrar unas aletas de mi número...en fin, con lo hermoso que es el diálogo, y discrepar, y ponerse de acuerdo, y volver a discrepar, y tomarse unos vinos...discrepando si mejor Ribera de Duero o Rioja Alavesa...pues nada compa que yo a lo mío que es desde la educación y las formas porque... el respeto hay que ganárselo...a seguir comentando y los límites en unos casos ( afortunadamente en los más casos) los pondremos desde la educación y los principios de cada cual y en otros casos los pondrá...el Código Penal ( texto excelente)

Besitos...oye que no hay manera lo he vuelto a hacer :P

PD a la compa florinda y a vos...discrepo porque a la COPE y al demonio ( si es que este tuviera un medio) hay que escuchalos para hacerles la crítica basada en una argumentación razonada y con datos objetivos...vamos como ellos, ni más ni menos...nada de posturas amarillistas y tendenciosas...que eso está muy feo
;-)

e-catarsis dijo...

sorry es llaga

Patri dijo...

Desde que me enteré de la noticia me he sentido totalmente indignada de que cosas así sigan pasando hoy en día. Tu post es increible.

Gracias por pasarte por mi blog, ya me verás por aquí más a menudo.

Besotesssssssssss

Manuel Márquez dijo...

Compa-e, ya te me tardabas... nada que objetar a tu extensa y bien fundamentada argumentación sobre el tema (y muy especialmente, en la anotación que nos haces a Florinda y a mí; bien cierto es que, muy probablemente, incurrimos en ese vicio tan español de criticar aquello que no atendemos mucho, aunque, en nuestro descargo, bien habría que señalar también que lo de la COPE es tan ostentoso que no requiere de excesivo seguimiento). Y por la extensión, no te preocupes: si los miembros de la "cofradía del largo verbo" no somos solidarios los unos con los otros, ¿a la comprensión de quién vamos a apelar...?

Compa Patri, qué alegría verte por estos ciberpagos. Gracias por tus elogiosas palabras, y, desde luego, cuenta con la reciprocidad en las visitas...

Un abrazo.

Isabel Romana dijo...

Suscribo tus palabras, manuel, y coincido contigo en los límites que debe tener el ejercicio del poder. Así como en el tema de la libertad de expresión aparece bastante claro, y EEUU ha manifestado su condena por la medida de Chávez, su posición no está tan clara en lo que respecta a la pérdida de otras libertades cuando se trata de combatir el terrorismo (según dicen). Vamos, la clásica paja en el ojo ajeno y la viga en el propio. Para mí, EEUU tendría más credibilidad si no fuera atropellando tantos derechos cada día.
Gracias por tu enlace y por el interés que estás tomando en la lectura. Te enlazo yo también. Saludos cordiales.

Manuel Márquez dijo...

Compa Isabel, gracias por tu comentario; evidentemente, tienes toda la razón en tus apreciaciones sobre EE.UU., cuyo doble rasero ya me ha dado fundamento para más de un artículo previo (y no me gusta pecar de antinorteamericanismo gratuito, pero la política actual de sus autoridades no invita a otra cosa...). En cuanto a mi interés en tu lectura, no tienes por qué agradecermelo: más bien al contrario, soy yo el que te tiene que agradecer a tí la "inducción". Ah, y gracias por la reciprocidad en el enlace. Nos seguimos leyendo...

Un abrazo.

Thalatta dijo...

Hay algo fundamental que estamos dando de lado fundamentalmente los padres: la educación.
¿Donde prolifera la brutalidad? en la ignorancia. Hoy he tenido un sueño que nuestros niños eran educados, buenos y cultos, y no solo para subir las estadísticas con Europa.

Manuel Márquez dijo...

Compa Tha, cuán razonable lo que planteas (y cuántas carencias en ese campo...). También duro y complicado, desde luego, pero imprescindible si queremos mejorar en estos terrenos. No hay otra...

Un abrazo.

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