jueves, 31 de mayo de 2007

AZULOSCUROCASINEGRO (España, 2006)


Debutar con un relato intimista, el retrato de la peripecia personal de un ser común, cuya vida –y la de los que le rodean- está más cuajada de grises que de rosas, es un empeño valiente. Si, además, se hace a base de una historia que, a pesar de la profusión de episodios tristes, ofrece, en algunos momentos, contrapuntos de humor tan oportunos como ingeniosos; con diálogos llenos de realismo y frescura; y con una más que evidente habilidad para urdir y entrelazar las situaciones con que se construye, habremos de concluir que estamos ante un empeño talentoso.

Sin ser una película redonda (hay alguna secuencia en la que, posiblemente, al autor se le va la mano, o termina resultando excesivamente redundante sobre una situación concreta), Azuloscurocasinegro, la opera prima de Daniel Sánchez Arévalo, es un buen exponente de la valentía y el talento de un cineasta que, dada sus cortas edad y experiencia, ya apunta maneras que permiten abrigar la esperanza de que, algún día, y si el esmero por pulir sus guiones no le hace perder desparpajo (ése que a otros se les quedó perdido en algún recodo del camino...), pueda llegar a transitar por la misma senda por la que ya lo hacen algunos ilustres predecesores cuyos nombres están en la mente de todos.

Básicamente, Azuloscurocasinegro es la historia de Jorge, un muchacho serio, introvertido y marcado por unas circunstancias (la enfermedad invalidante de su padre, la muerte de su madre, la prisión de su hermano y su trabajo en la portería de un edificio de viviendas de clase media) que le han marcado un carácter circunspecto y receloso. Desde esa perspectiva, Jorge (magníficamente interpretado por el joven Quim Gutiérrez) tendrá que afrontar su particular salto a la plena vida adulta: su abordaje del mundo laboral, su rotura de amarras y la clarificación de su (un tanto desvahída) situación afectiva, en un proceso que, partiendo de las situaciones clásicas de amores y desamores (las que hemos visto una y mil veces en mil y una historias...), termina con una espectacular pirueta argumental (no por esperable, en un momento dado, menos potente desde el punto de vista emocional), que abrocha y da cierre a una trama que, pese a algún punto de exceso dramático, resulta “tan real como la vida misma”, amén de entrañable –por la ternura que desprenden sus protagonistas-.

Con tales premisas, y teniendo en cuenta la franja de edad en que se ubican los principales personajes de la historia, a cualquiera le pueden venir a las mientes nombres como los de Eric Röhmer o, más cerca de nosotros, Gerardo Herrero –y, muy en especial, algunas de sus últimas películas (Las razones de mis amigos, El principio de Arquímedes)- y sus retratos generacionales de una juventud cuyo tránsito a la madurez se llena de dudas, incertidumbres, temores y desazones. Pero Daniel Sánchez Arévalo, aun manejando esos mismos elementos personales y afectivos como sustrato de su historia, lo hace con un tono totalmente diferente, que huye, a través de la ironía y la paradoja constantes, de cualquier atisbo de trascendencia retórica o discurso literario. Ahí, en la vivacidad del lenguaje y en lc hispa de los diálogos, el film de este autor novel juega una de sus bazas más valiosas y obtiene unos resultados ciertamente magníficos.

En definitiva, Azuloscurocasinegro viene a ser una nueva y gozosa confirmación (para los que ya estamos previamente convencidos de ello) de que el cine español, aun con todas sus penurias y limitaciones, sigue siendo más, mucho más, que ese binomio caspa-espesura, en que algunos quisieran verle (y así lo consideran) confinado, y gente como Daniel Sánchez Arévalo y su elenco de jovenes y brillantes intérpretes (apunten, por favor, un nombre, Antonio de la Torre: sencillamente, lo borda, y su Goya como mejor actor de reparto no ha hecho más que dar carta de formalidad a una evidencia como un templo) habrán de tener, junto a otros, y tiempo al tiempo, mucha responsabilidad en que así siga siendo a lo largo de los próximos años. Y que ustedes, amigos lectores, y yo, lo veamos y disfrutemos...

11 comentarios:

Florinda Chic dijo...

La mejor película española del año pasado sin duda.

Hatt dijo...

A mi me chirriaba demasiado la mezcla de los dos registros tan diferentes. Es decir, faltaba suavidad para pasar de un tipo del dramón a la comedia absurda (aunque sé que se puede decir que la vida es así y demás,..., pero es que esto no es la vida sino una película).
Por otra parte el personaje del padre del amigo también me resulta un poco forzado y el final me parece poco coherente con el personaje personal.

A pesar de todo es su debut, así que a ver como continúa...

Esther dijo...

Hola Manuel! Aquí ando, trastreando un rato, como me sobra timepo, jeje.
Bueno, mi opinión sobre la peli. A mí me gusto mucho, y además, a mi pareja también (cosa que pasa pocas veces). Una de las mejores pelis que he visto (aunque cine la verdad, cada vez menos, a ver si crecen los enanos).

Miriam G. dijo...

Yo no la he visto, tomo nota, pero habíamos quedado que te ibas a especializar en peliculas que no hay que ver ¿no? ;-)

Un beso, Miriam G.

e-catarsis dijo...

Sin duda una película bien rodada, humana y sensible que no sensiblera, con una música excelente
Y sí, yo voy al cine y veo CINE ESPAÑOL ¡¡¡QUÉ PASA!!!

1 beso de producción española ;-)

Compa muy bien hoy...mu valiente tú...:P

PD Por cierto tú no duermes ¿no? XDD

Manuel Márquez dijo...

Compa Florinda, no controlo muy bien la cosecha española del 2006, pero si tú lo dices, nada que objetar. A mí, desde luego, me pareció una magnífica película, y, de las que ví, la mejor, sin duda.

Compa Hatt, muy juiciosos y enjundiosos tus comentarios, gracias. En cualquier caso, el personaje del padre del amigo, que a mí también me parecería un tanto forzado visto aisladamente, creo que no lo es tanto visto en el contexto de su familia (y lo que con ella se quiere representar, esa "normalidad" tan cínica...). En cualquier caso, tienes razón, habrá que estar atentos a los siguientes pasos, cómo no... Ah, y bienvenido a esta casa, que espero verte frecuentar en lo sucesivo.

Compa Esther, muchas gracias por tu visita, tiene mucho mérito, dadas las circunstancias, desde luego. Y del cine y los peques, ¿qué nos vamos a contar...? Espero verte por aquí más a menudo...

Gracias por vuestros comentarios, y un abrazo.

Manuel Márquez dijo...

No había olvidado los demás comentarios...

Compa Miriam, afortunadamente, a veces merece la pena meterse en la sala oscura, y ésta fue una de ellas; si tienes oportunidad, no dejes de verla (me jugaría el cuello a que te va a gustar...).

Compa-e, qué bueno que viniste... me alegro de compartir contigo pertenencia a las huestes de los defensores a ultranza del cine español (pese a quien le pese, y sin ánimo de pecar de chovinismos u otros tontismos...). ¿Dormir? Como en casi todo lo demás: se hace lo que buenamente se puede...

Gracias, también, cómo no, y un abrazo...

e-catarsis dijo...

Jeje , no si yo lo decía porque entre la producción...trabajar...la familia...comer...pues, me faltan horas ;-)
...disculpa mi momento cotilla...se me pasa rápido
¡Buen finde!

Patri dijo...

No la hevisto, pero después de leerte me has dejado con unas ganas increibles.

Besotesssssssssssssss

Thalatta dijo...

Ainsss la tengo apuntada en mi particular lista de "peliculas que tengo que ver", así que haré también lo que pueda... no prometo nada...

Manuel Márquez dijo...

Compa-e, el momento cotilla, como tú lo llamas, no sólo está disculpado, sino agradecido. ¿Que sería de esto del bloguerío, tan duro, tan arduo, sin un momentito de relax de vez en cuando...? Además, en "to'los trabajos" se fuma, ¿no...?

Compas Patri y Tha, no me gusta ser pesado con las recomendaciones de películas (además, ya me consta que todo el mundo anda muy liado, y hay poco tiempo...), pero ésta os puedo asegurar que garantiza cien minutos de magnífica inversión. No os vais a arrepentir...

Un abrazo.

Creative Commons License
Los textos de esta obra están bajo una licencia de Creative Commons.