lunes, 12 de febrero de 2007

Metablog IX: escozores políticos


Que en un universo tan exageradamente amplio como este del “bloguerío” haya cabida temática para todo (y cuando digo todo, no estoy haciendo un ejercicio hiperbólico de ésos que tanto suelen achacarnos a las gentes del sur, sino el mero reconocimiento de un hecho evidente sin mayor esfuerzo que el de una rápida pasadita, vía el buscador que más nos plazca), implica que, como cualquier otro, el mundo de la política tiene una amplísima cabida dentro de él. No soy frecuentador del género –al menos, hasta la fecha-, pero me consta que el número de blogs sobre política, así como su influencia y repercusión, crece día y día de manera incesante. También crece (o, al menos, así se nos suele transmitir desde los medios convencionales) su polarización o radicalización: fenómeno que no hace más que recoger una tendencia que –mucho me temo- termina invadiendo siempre el campo de lo político, un terreno en el que el análisis frío, distante y equilibrado de sus avatares no suele ser moneda común,

Y no crean que se trata de lo de siempre, de aquello de ver la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio. Mi blog no es un blog político, a la vista salta: nunca fue ésa su vocación, y bien podría asegurar que es poco probable que lo sea en un futuro próximo (aun cuando, y tirando nuevamente de refranero, nunca sea muy conveniente hablar de las aguas de las que uno beberá o dejará de beber...). Pero entre sus (más o menos) variados contenidos, hay un espacio relativamente frecuente para el comentario de corte político. Y, dentro de él, aunque procuro aplicar mesura, tranquilidad y unas mínimas dosis de sentido común, he de reconocer que no siempre consigo trabar una salsa cuyo sabor no me parezca excesivamente picante o un pelín ácido. O hablando en plata: que este humilde escribiente también tiende a agarrarse unos calentones considerables cuando se lanza al ruedo de la política de todos los días. ¿Conclusiones? Bien carezco de esa templanza cuyas excelencias pregono, y de la cual bien quisiera poder hacer gala de forma habitual, sin conseguirlo; o bien es que la cosa es harto complicada. Y, en la duda, me abstendré de decantarme por una u otra.

3 comentarios:

apesardemi dijo...

La política forma parte de nuestra existencia, sea consciente o inconscientemente. Es normal que en los blogs, perfectos y variados espejos de la sociedad, aparezcan opiniones, noticias, comentarios relacionados con la política.

Lo bueno es que no es necesario escribir, comentar, opinar. Cada uno según quiera. La blogosfera es un mundo libre y nuestro entorno, además, es respetuoso. Bastante perfecto ;-)

Un abrazo, Manuel.

e-catarsis dijo...

Un blog es un diario más o menos claro ( lo de diario) "on line", y como tal se escribe, escribimos de sobre cualquier tema y la polítca es un tema ( gran tema diría yo), que nos afecta ( lo de yo soy apolítico y luego soltar un "espiche" envenenado, supongo que le suena), así que es normal que dentro de un blog no especializado en estos temas ( politicos y apolíticos, odio las etiquetas), no recuerdo haber visitado ninguno que se definiera como tal que los habrá, supongo, surgan cuestiones de esta índole.
A mi me parece estupendo y muy saludable hablar de cualquier cosa...incluso de política.

Saludos

thalatta dijo...

si es que tenemos que saltar por narices... ¿cómo no hablar de política aunque no te guste?.
No soporto a Bush, ¿eso es política o debo ir a curarme al psiquiatra por manía persecutoria?
Saludilloss

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