jueves, 11 de enero de 2007

ESCAPE TO PARADISE (SUIZA, 2001)

* Crítica de 'Escape to paradise' (Suiza, 2001), de Nino Jacusso.-


Si el cine europeo ha de moverse en unos parámetros desde los cuales pueda abordar con ciertas garantías el mantenimiento de un territorio de supervivencia frante a la avalancha industrial del cine manufacturado por las majors estadounidenses, es éste en el que se mueve con toda solvencia una producción sencilla, como Escape to paradise (Suiza, 2001), película que, con un perfecto equilibrio en los contrapuntos cómicos y dramáticos, desarrolla una trama sobre los avatares de una familia kurda que, a raíz de un episodio de tortura en su país de origen (Turquía), se traslada a Suiza con la pretensión de conseguir el estatus de refugiados políticos e iniciar allí, en la próspera y rica Europa, una nueva vida.

Su director, Nino Jacusso, un hombre sin demasiada experiencia previa en el mundo de la creación cinematográfica, pero con las ideas bastante claras sobre lo qué quiere hacer tras la cámara, nos ofrece un retrato en profundidad –aunque con las aristas más cortantes hábilmente limadas, sin por ello incurrir en un edulcoramiento peligroso- de este drama humano, con todas sus grandezas y miserias, desplegándolo con sensibilidad, que no sensiblería, y sin el más mínimo margen para el efectismo: cierto es que nos encontramos puntualmente con situaciones “peliculeras” –por citar alguna particularmente destacable, resulta muy llamativo el episodio en que el padre de familia ha de emprender el duro “aprendizaje” de las respuestas más adecuadas al cuestionario del servicio de inmigración, con una angustia muy rocambolesca y su moraleja incorporada (se pilla antes al cojo por mentiroso...)-, pero no por ello la película abandona su línea realista, que es la que impregna su tono global.

Dentro de un nivel general de interpretaciones bastante alto (especialmente, si tenemos en cuenta que el cuadro de actores es semiprofesional), habría que destacar en particular los trabajos de los protagonistas infantiles (los tres hijos de la familia), que dan a sus personajes una frescura y espontaneidad extraordinarias, y, más específicamente, el de la actriz que da vida a la hija mayor, en esa edad fronteriza entre la infancia y la adolescencia desde la cual aún resulta más dura, si cabe, la adaptación a un nuevo hábitat. En cualquier caso, Jacusso utiliza con evidente acierto la circunstancia y saca un riquísimo jugo de la naturalidad que ante las cámaras despliegan todos los intérpretes, tanto los principales como los secundarios, reforzando la sensación de verismo que pretende transmitir.

Escape to paradise no es una gran película, pero sí es un retazo sensible, inteligente, maduro y entretenido de lo mejor que el cine europeo puede dar de sí mismo, muy especialmente en este género del drama con tintes históricos y/o políticos (y no quisiera pasar por alto, en este punto, la mención a la utilización de ciertos mecanismos formales con los cuales el film “juega” a situarse en los límites de cinema-verité, e incluso el documental: esa fotografía de grano muy grueso y tonalidad muy opaca, o el multilingüismo amplio con que está rodada...), en el que, por tradición y sensibilidad, los europeos podemos mirar al resto de la producción mundial con orgullosa suficiencia.

1 comentario:

thalatta dijo...

Me la apunto, ya en su día me la recomendaron pero no pude ir a verla :(

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